Sabean todos quantos esta carta vyren et conosçuda cousa sega como nos, Ge de Gol, fillio de terras entre Souto co Ceo et o lugar de Valdodemo a esto que dito he presente foy et esta carta escribeu et aquy meu nome et meu sinal fiz et miña razon din
martes, 9 de febrero de 2016
Un 1 %
Hay dos clases de personas: una que solo genera riqueza para si misma y la otra, que genera riqueza para todos. Esta última suele estar dotada de más capacidades
El derecho a la propiedad privada es la mayor estafa del hombre hacia el hombre. Y aunque la adquisicion de dominio es indisociable a nuestra condición animal, también es cierto que la gestion razonada de los recursos es condición que nos hace humanos.
Que un 1% de la población mundial apele a un 'corpus legis' neoliberal para justificar reunan el 80% de la riqueza total del planeta expone hasta que punto como aquellos burgueses artesanos de la Edad Media no solo consiguieron con su progresiva revolución destronar a la nobleza europea (más bien, ocupar su trono), sino consagrar la idea de que el expolio de todo y todos es legal, que la acumulación de riquezas es sinónimo de éxito, y que todo el que contra semejante se alce practica el terrorismo más atroz; señalan con el dedo contracusando a la libre determinación de las personas y los pueblos, convocan a todos a sus aquelarres (OTAN, Davos...), fabrican virus que luego iniculan en África, y se arrogan el derecho a mancillar familias enteras, ora en Siria, ora en tu propia nevera (NOM AO TTIP!)... o bien cada vez que te conectas al Facebook.
Tratar de enaltecer y defender el derecho a la apropiación sin límite de propiedades a la categoría de derecho fundamental (como lo es el derecho a una vida digna: de opinión, de necesidades básicas cubiertas, de credo, de libre circulación...) es una ofensa de tamaño cinismo que viola las convenciones internacionales sobre los hombres y sus derechos. La propiedad privada, su trato, acto y retracto, debe ser razón exclusiva del derecho mercantil (actividad económica) dentro de un 'corpus iudis' librecambista (como mal menor), y jamás debe ser alzada a santidad, ni la defensa de sus derechos pasar por encima de las libertades de los individuos y/o colectivos.
Volviendo a la persona, y a continuación de lo anterior, habrá incluso un tercer paria: El que nada tiene y nada da. En este grupo de personas se encuentran las sanguijuelas que viven de la sangre de los restantes, las ratas morales, los que viven pegando "mordidas", o los que, por razón de nacimiento, viven sin producir. Son los que malversan, los amigos de lo ajeno, las vergüenzas de todos y los sinvergüenzas. En este grupo, podemos incluir a tu compañero de trabajo, tu amiga la envidiosa, el que prejuzga sin trabajarse su propio juicio, el que tiene por su juicio el de la mayoría, e incluso partidos políticos enteros.
Que un 1% de la población mundial apele a un 'corpus legis' neoliberal para justificar reunan el 80% de la riqueza total del planeta expone hasta que punto como aquellos burgueses artesanos de la Edad Media no solo consiguieron con su progresiva revolución destronar a la nobleza europea (más bien, ocupar su trono), sino consagrar la idea de que el expolio de todo y todos es legal, que la acumulación de riquezas es sinónimo de éxito, y que todo el que contra semejante se alce practica el terrorismo más atroz; señalan con el dedo contracusando a la libre determinación de las personas y los pueblos, convocan a todos a sus aquelarres (OTAN, Davos...), fabrican virus que luego iniculan en África, y se arrogan el derecho a mancillar familias enteras, ora en Siria, ora en tu propia nevera (NOM AO TTIP!)... o bien cada vez que te conectas al Facebook.
Tratar de enaltecer y defender el derecho a la apropiación sin límite de propiedades a la categoría de derecho fundamental (como lo es el derecho a una vida digna: de opinión, de necesidades básicas cubiertas, de credo, de libre circulación...) es una ofensa de tamaño cinismo que viola las convenciones internacionales sobre los hombres y sus derechos. La propiedad privada, su trato, acto y retracto, debe ser razón exclusiva del derecho mercantil (actividad económica) dentro de un 'corpus iudis' librecambista (como mal menor), y jamás debe ser alzada a santidad, ni la defensa de sus derechos pasar por encima de las libertades de los individuos y/o colectivos.
Volviendo a la persona, y a continuación de lo anterior, habrá incluso un tercer paria: El que nada tiene y nada da. En este grupo de personas se encuentran las sanguijuelas que viven de la sangre de los restantes, las ratas morales, los que viven pegando "mordidas", o los que, por razón de nacimiento, viven sin producir. Son los que malversan, los amigos de lo ajeno, las vergüenzas de todos y los sinvergüenzas. En este grupo, podemos incluir a tu compañero de trabajo, tu amiga la envidiosa, el que prejuzga sin trabajarse su propio juicio, el que tiene por su juicio el de la mayoría, e incluso partidos políticos enteros.
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