viernes, 17 de octubre de 2014

Convendría que las naciones del mundo firmasen un acuerdo de parecido al de Ginebra en el que se comprometan a, en caso de confrontaciones a escala, no reclutar a menores de veinticinco años. Las que por venir están se preveen de gran impacto en las poblaciones, y a la humanidad le convendría contar con un número mayor de activos, sobre todo varones, si desea que la especie se perpetúe y salga adelante en las circunstancias extremas de un potencial post-bellum que se muestra muy incierto.
Reuníos a mi alrededor gente,
por donde quiera que vaguéis,
y admitid que las aguas
de vuestro alrededor han crecido,
y aceptad que pronto
estaréis calados hasta los huesos.
Si el tiempo es para vosotros algo que
merece la pena conservar,
entonces mejor que empecéis a nadar,
u os hundiréis como una piedra,
porque los tiempos están cambiando.
Vamos, escritores y críticos,
que profetizáis con vuestras plumas,
mantened los ojos abiertos,
la oportunidad no se repetirá.
Y no habléis demasiado pronto,
porque la ruleta todavía está girando.
Y nadie puede puede decír
quien es el designado.
Porque el ahora perdedor,
será el que gane después.
Porque los tiempos están cambiando.
Vamos, senadores y congresistas,
por favor presten atención a la llamada.
No se queden en la puerta,
no bloqueen la entrada.
Porque el que salga herido,
será el que se quedó atascado.
Hay una batalla ahí fuera,
y es atroz.
Pronto sacudirá vuestras ventanas,
y hará vibrar vuestras paredes,
porque los tiempos están cambiando.
Vamos, madres y padres
de toda la tierra,
y no critiquéis
lo que no podéis entender.
Vuestros hijos e hijas
están más allá de vuestro dominio.
Vuestro viejo camino está
envejeciendo rápidamente.
Por favor, salid del nuevo
si no podeis echar una mano,
porque los tiempos están cambiando
La línea está trazada,
la maldición lanzada.
El que ahora es lento,
luego será rápido.
Como el presente
será luego pasado.
El orden está
destiñiéndose (perdiendo intensidad) rápidamente.
Y el que ahora es el primero,
será después el último,
porque los tiempos están cambiando
Bob Dylan - "The times they are a changin"



viernes, 3 de octubre de 2014

Malthus



Malthus, pastor anglicano (mediados s XVIII), es no tan conocido como Marx, Nietzsche, Einstein, Julio Cesar, Newton, San Agustín, o Jesucristo Santísimo (no es una simple expresión: como judío friki existió y hoy sigue siendo el personaje público que más seguidores cuenta sin tener cuenta –rebuznancia- en Twiter de todo el mundo), pero sus teorías sobre demografía, política y economía y el nexo que unía a todas estas disciplinas tuvieron la misma relevancia. Por fortuna, o desgracia, esa relevancia se quedó sobre el papel, y a pesar de que sus hipótesis sobre la proporción directa o inversa que una pirámide poblacional y lo que representa tiene sobre le evolución de las sociedades y con ellas todos sus sistemas económicos, políticos, e incluso culturales están sobradamente aceptadas por todas las comunidades científicas desde tiempo ya. Apenas hubo de ejercicio más allá, en pocas ocasiones sus teorías fueron llevadas a la práctica sobre sociedades, y las poderosas razones de Malthus al respecto de cómo incluso se llegaron a las sociedades de esclavos o feudales conociendo y estudiando las evoluciones de población de un determinado lugar en las series históricas se quedó hasta ahora en eso, en históricas, es decir muy válidas para el estudio de sociedades pasadas (terminó casi siendo una rama dentro de la propia ciencia de la Historiografía), pero de dudosa aplicación con aprioris en sociedades presentes o futuras. Quizás esta duda derive de la osadía, quizás nadie se atrevió a llevar del despacho al trabajo de campo los cálculos malthusianos, quizás aun nadie tenga el valor de realizar un auténtico experimento demográfico. Quizás porque posteriormente Marx tiró del maltusianismo para elaborar sus tesis sobre modos de producción y desde entonces para muchos el clérigo anglicano atufaba a “comunismo”.

Ojo, pues las repercusiones de la demografía transgénica: el control desde los poderes de la evolución de las sociedades a partir del control de las natalidades, la reestructuración de las sociedades al antojo, la ingeniería social (os recomiendo, para los que no la hayais leído la historia de Orwell 1984) con la distribución de los bienes y, por tanto, las riquezas, etc… Ojo con el uso que de modo interesado los amos del mundo puedan aportar para “su” salida de la actual crisis.