viernes, 17 de enero de 2014

"No hay duda alguna de que nuestro conocimiento comienza con la experiencia. (...) Mas, si bien todo nuestro conocimiento comienza con la experiencia, no por eso origínase todo él en la experiencia”" 

"Crítica de la razón pura" E. Kant

Mía



No hizo falta que me esforzara en adivinar todo el esplendor que guardaba su rostro; en medio de mi soberana contemplación, giró su cabeza y clavó su dulce mirada azul en mi. Avergonzado, rehusé soportarle más de centésimas de segundo la intensidad de tanta belleza y troqué mi anterior gesto de asombro en otro de cobarde inocencia culpable mientras recomponía mi interés por la información local. Creo que me ruboricé; creo que ella se dio cuenta. Pero tampoco fue capaz de mantener su ojo en mi, más bien creo que fue debido a que solo pretendía interesarse por la persona que compartía aquellos dos metros cuadrados con ella. Cualquiera lo haría.