Sí, es
el relativismo el autentico dañador. El prisma de lo propio puede devenir en un
atentado contra lo ajeno bien por omisión del deber para el otro y el respeto
de su Yo, bien por pura consciencia del desprecio al prójimo puesto que ante el
de los demás hace primar su Yo. Hace valer su relativismo.
El
hombre es la medida de todas las cosas, pero no puede ser la medida de los
todos los hombres. El hombre es un ser incomensurable, y es debido a su miedo
al descubrimiento de su limitada facultad para autocalcularse lo que hace que
persiga las respuestas tras las eternas preguntas. Se podrá concentrar en una
mente todas las ecuaciones que simientan los origenes y los apocalipsis, los
fenomenos y los seres vivos, pero harto difícil sería cuantificar y reducir a
simple lógica las acciones humanas.
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