domingo, 1 de enero de 2012

Una linda mañana nueva era lo que ansiaba para mi. Un novedoso día, por estrenar. El día mas grande que la humanidad entera hubiese nunca jamas imaginado, el día en que el amor a la vida no llevase inevitablemente a la muerte del amante. Ese amador que no conoce de limites para demostrar el sentimiento poderoso, no siente pudor en dar pues sabe que recibe lo que posteriormente dona altruistamente. Un día lleno de poder, un día para mis voluntades. ¿Por qué detenerse en las libertades?. Las libertades mutilan y angustian, las libertades vetan tus voluntades. Nadie me puede impedir ser yo mismo, pero todo me lo prohibe. Me lo prohiben las libertades, la tuya , la de él, las vuestras. ¿Dónde está entonces la mia?. A aquel que frenan en el ejercicio de su voluntad le cortan el suministro de libertad. La libertad la rigen leyes: ¿dónde está puesta la libertad?. La libertad conoce los estatutos de tu libertad: ¿donde se le puede decir a alguien que posee libertad?. 
La libertad limita: yo no quiero saber de tu libertad, solo de la mia. Tu libertad no me importa. ¿te importa a ti la mia?. Quisiera hacerte daño: ¿algo te impide la venganza?. Sí, mi libertad. Pues pasa sobre ella, sobre mi, en tu derecho estas; no temas atentar contra mi libertad, pues ella no conoce de lindes, como tampoco sabe de cantidades ni de poseedores. ¿Quieres matarme?. Hazlo, estas en tu derecho, si así lo ordenan tus voluntades. Desearía arrancarte el corazón. Lo haré pues, ¿qué me lo impide?, ¿tu libertad?. Estupida palabra es libertad, pues de sentido subjetivo esta llena ella: ¿quién eres tu para decirme donde empieza y acaba tu libertad?. No la cuantifiques: demuestrame hasta donde puede llegar tu libertad, lo comprobaré yo mismo, yo mismo la mediré. Medir puedes la mia tambien si tus voluntades lo deseean. Midamos nuestras libertades, pero con hechos, ya que no de leyes estoy hablando. La mas grande de las dos se medirá con la mas grande de entre otros dos. Forcemos la lucha de libertades, basta ya de convencionalismos infundados. Dejate medir por tu voluntad. 
La voluntad más poderosa hará vencer a la libertad más suprema; el dueño de magnánimas voluntades será dueño del resto de libertades. Mas gobernará al acecho: en un instante certero nace otra grande libertad, otra nueva voluntad, mejor, más poderosa, que la vencerá. Un continuo mejorar es el verdadero camino hacía la mejor de las libertades: yo aportaré mis mejoras y aniquilaré las no dignas de mejorar, solo así pondré mis voluntades al servicio de la más grande acción del animal. El animal capaz de mejor libertad, capaz de sacudirse los grilletes de la naturaleza, el animal que se rebela contra si mismo en busca de la unidad perfecta, invulnerable, pues sus voluntades más inconfesables hoy le serán de orgullo en su mañana. El animal que no se detiene ante algo, pues cree profundamente en el poder de sus deseos hechos realidades. ¡La bestia despierta y... huye, corre, esconde tus temores, pues ella los hará desparecer por la mayor gloria del animal, ella te hará desaparecer!. Ella no temerá. No habrá miedo al castigo ya que, ¿qué será digno de castigo si se aniquilan las libertades?. ¡La bestia quiere, la bestia desea, y sus deseos no encontraran rival!. Dueña será de todo lo conocido y por conocer, ¿quién detendrá la fuerza de una voluntad?, ¿tu libertad, la suya?. ¿Y el tiempo, ese Dios que todo lo inmenso domina, será vencido por la más de las voluntades?, ¿verán los ojos de una fuerte bestia un tiempo a ella sometido?. No hay limites para mis deseos, ni quiero ponerselos, ni quiero que se los pongas, de lo contrario te pisaré; no me importará quien seas, serás un escalon mas, alguien que ayudó a mi voluntad a mejorar. Por ello te amaré y gratificaré. ¿Por qué creer en voluntades externas a nos?, no somos dignos de ser sus fieles. Pero, si nuestra fe descansa en nosotros mismos, ¿a quien debemos temer más que a nosotros mismos?. 
Sea la libertad el alimento de lo que no existe, y sean las voluntades las únicas capaces de milagros, las únicas capaces de subordinar las libertades. “Yo quiero”, este será mi Dios. Sí, yo llevaré a la practica lo que en su día dijo un inconforme hombre de mente retorcida. Una mente no comun hará de mi algo no igual entre iguales. Mis ordenes vendrán de mi, yo seré mi maestro, yo aprenderé a morir a mi modo; e iré después donde me plazca. “Yo. Yo lo haré”, digo. Impidemelo tú. Yo procuraré de ti deshacerme pues, ¿quién eres tú para impedirme las ilusiones?. Diras: “Ante mi se pondran mis derechos, mis deseos, mi libertad”. ¡Que rayos!, eso no te será suficiente motivo para detenerme. Dí: “ Ante tus ambiciones pondre yo las mias”. Eso, eso quiero, un rival digno, un escalon para ascender, un aliento para mi estima. Al estercolero los convencionalismos, las normas, leyes y demas parafernalias; entre estas la libertad. El que se halle reo de la libertad de otro no exija su liberación, exija morir. El que demanda libertad es cobardia lo que gana. Mutilame un brazo, puede que pierda algo de mi “libertad”: no podré escribir, no podré comer, no podré tocar, ni siquiera podre elevar mis maldiciones al cielo divino. Pero sí en cambio conservaré intactas mis voluntades, e incluso se agrandaran y ellas seran de más fuerza y me empujaran hacia tu muerte. Que no sean palabrerias las que me veten, sean la magnitud de mis deseos los que lo hagan.

2 comentarios:

  1. La serpiente nunca muere. Algún día me verás salir de esta piel hermosa, una nueva serpiente con una nueva y más hermosa piel.
    Si yo puedo hacer eso, ¿qué no puedo hacer? Cuando tú y Adán hablan, los escucho decir "¿Por qué?" Siempre "¿Por qué?" ven las cosas; y dicen "¿Por qué?"
    Pero yo sueño cosas que nunca fueron..y digo "¿Por qué no?" He soñado la palabra "muerto" para describir mi vieja piel que descarto cuando soy renovada. Y Vuelvo a "nacer" de mi nueva y hermosa cada vez.
    Eva y la serpiente

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  2. mientras haya un porqué habrá respuestas. Adán ya no cuenta. eva sigue contando manzanas

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